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Complementos alimenticiosLACFRU.pro

¡El tratamiento de bacterias ha mejorado mi calidad de vida un 100 %! En apenas un mes, la frecuencia y la consistencia de mis heces han cambiado; los calambres abdominales y la diarrea ya son poco frecuentes… ¡Muchísimas gracias!
Birgit L., 58 años, Barkelsby

El intestino y las intolerancias alimentarias

Las personas con intolerancias alimentarias no pueden digerir determinados componentes de los alimentos. Este fenómeno ocurre con los productos lácteos (lactosa) y el azúcar de la fruta (fructosa). Los estudios clínicos han demostrado que determinadas bacterias intestinales son capaces de procesar la lactosa y la fructosa. Por ese motivo, deberían estar presentes en suficientes cantidades en el intestino.

Las intolerancias alimentarias, especialmente la intolerancia a la lactosa, afectan hasta al 65 % de la población adulta mundial. Es necesario distinguir entre las intolerancias congénitas y las adquiridas. Las intolerancias congénitas son genéticas y, por ello, no son tratables. Sin embargo, las intolerancias adquiridas pueden generarse a lo largo de la vida y variar de intensidad. El motivo principal por el que algunas personas no pueden digerir productos lácteos es porque les falta la enzima digestiva lactasa. Esta es necesaria para descomponer la lactosa presente en la leche. Cuando somos bebés y niños pequeños, toleramos la lactosa, pero al crecer empezamos a tomar otros alimentos, por lo que el cuerpo de la mayoría de las personas reduce la producción de lactasa. Es así como llega la lactosa sin digerir al intestino grueso, donde tienen lugar procesos de fermentación que inflan el abdomen. Asimismo, el intestino grueso absorbe cada vez más agua, ya que la lactosa aglutina agua. De esta forma, el intestino se llena más rápido de lo habitual con heces cada vez más líquidas. La descomposición de la lactosa también provoca ácidos que estimulan el movimiento intestinal y provocan calambres. Las consecuencias son claras: flatulencias, calambres y diarrea. En el caso de la intolerancia a la fructosa, es esta la que penetra en el intestino grueso sin ser digerida. La culpa la tienen las proteínas de transporte lentas de la pared del intestino delgado, que se supone que deberían llevarla a la corriente sanguínea. Si acaba sin digerir en el intestino grueso, desencadena procesos de fermentación similares a los de la lactosa no digerida. En este caso también se producen flatulencias, calambres y diarrea.

LACFRU.pro contiene 6 importantes cepas bacterianas altamente activas (12 mil millones de microorganismos), entre las que se encuentran lactobacilos y bifidobacterias, que están presentes de forma natural en el intestino humano, en combinación con calcio, que respalda la función de las enzimas digestivas, y vitaminas B seleccionadas, que contribuyen al metabolismo energético normal.

ESPECTRO ESPECIALMENTE DIVERSO DE BACTERIAS

Contiene 6 cultivos bacterianos con al menos 12 mil millones de microorganismos por cápsula.

VITAMINAS DE EXTRAORDINARIA CALIDAD

Con vitaminas seleccionadas del grupo B (B1, B2, B6, B12), que contribuyen a un metabolismo energético normal y ácido fólico, que contribuye a reducir el cansancio y la fatiga.

GERMAN SCIENCE

Composición concebida por los científicos de BIOMES, en base a los resultados de numerosos estudios; producida en instalaciones estrictamente probadas, según la norma alimentaria ISO 13485.

TRATAMIENTO MENSUAL

Paquete con 30 cápsulas recubiertas con protección gástrica. Dada la elevada actividad de las cepas bacterianas, es suficiente con una cápsula al día.

SIN

Vegano, sin gluten, sin lactosa, sin aromas artificiales ni conservantes.

RECOMENDACIÓN
Nuestros clientes se muestran satisfechos con nuestros productos y servicios.

Información importante

Datos generales

Los microorganismos vivos vienen en forma de polvo en cápsulas recubiertas con protección gástrica. Por lo tanto, deberían sobrevivir fácilmente al paso por el estómago. Durante la digestión, se producen ácidos y enzimas con los que los microbios difícilmente sobrevivirían. Para asegurarse por completo de que las cápsulas llegan a los intestinos sin daños, se recomienda tomarlas entre 20 y 30 minutos antes de una comida. La dosis diaria recomendada es de una cápsula al día. En caso de fuerte intolerancia a la histamina, no se debe tomar esta composición probiótica. A las personas con una intolerancia conocida de este tipo, les recomendamos HISTA.pro.

Componentes

Carbonato cálcico, agente de recubrimiento: Hidroxipropilmetilcelulosa (cápsula vegetal con agente gelificante: gellan), mezcla de bacterias(L. bulgaricus, L. acidophilus, L. reuteri, Streptococcus thermophilus, B. longum, Bifidobacterium bifidum), colecalciferol, clorhidrato de piridoxina, clorhidrato de tiamina, riboflavina, ácido pteroilmonoglutámico, metilcobalamina

Descargo de responsabilidad

Fabricado según la normativa GMP. Apto para adultos y niños mayores de 7 años. Los complementos alimenticios no son un sustituto de una nutrición equilibrada y variada ni de un estilo de vida saludable. No exceda la dosis diaria recomendada. Posibilidad de ahogo en caso de personas con dificultades para tragar o si se ingiere con una cantidad insuficiente de líquido. Se recomienda tomar el glucomanano con suficiente agua para que llegue correctamente al estómago. Almacenar en un lugar cerrado, fresco y seco, alejado de la luz y fuera del alcance de los niños pequeños. Información sobre alérgenos: Los ingredientes del producto contienen alérgenos (sulfitos) que deben señalizarse de acuerdo con el Reglamento UE n.º 1169/2011, que podrían desencadenar una reacción alérgica o de intolerancia.

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