Cómo conseguir que el cambio de dieta sea un éxito

Cambiar la dieta de forma permanente no es nada fácil. Los hábitos alimenticios cultivados durante años, permanecen fuertemente anclados en nuestra vida cotidiana y son difíciles de cambiar. Muchas personas no consiguen abandonar de forma permanente sus viejos hábitos alimenticios. Pero, ¿qué sucede si una intolerancia o una enfermedad requieren un cambio de dieta? ¿Cómo te las arreglarás para ser consecuente y conseguir que tu cuerpo esté siempre bien?

¿Cuáles son las razones para un cambio de dieta?

Un cambio de dieta puede ser útil por muchas razones diferentes. Algunas personas, por ejemplo, desean cambiar su dieta porque quieren perder peso o porque quieren mejorar, a largo plazo, su bienestar y sentirse más en forma. Otros, sin embargo, se ven obligados a seguir una determinada dieta porque tienen que lidiar con intolerancias alimentarias. En el caso del síndrome del intestino irritable, la diabetes mellitus y la obesidad, entre otras muchas enfermedades, un cambio en la dieta es también una de las bases de la terapia. Para obtener mejores resultados, es importante que una dieta equilibrada vaya siempre acompañada de un estilo de vida saludable; esto significa dormir bien, beber mucha agua y hacer ejercicio regularmente.

Cambio de dieta - Consejos para el día a día

Aunque la teoría suena simple: elegir alimentos que se digieran más fácilmente, comer más sano y beber mucho, poner esto en práctica no es tan sencillo. Las tentaciones poco saludables que encontramos en los estantes de los supermercados hacen que muchos alimentos que contienen azúcar terminen en nuestro carrito de la compra. Los siguientes consejos te ayudarán a cambiar tu dieta a largo plazo:

  • Aborda el cambio de dieta de manera positiva: para que el cambio en la dieta tenga éxito, es imprescindible tener una actitud positiva. Después de todo, una alimentación sana no debe verse como un castigo, sino como un medio para conseguir un mayor bienestar. Trata de recordar siempre qué efectos positivos puede tener un cambio de dieta.
  • Prueba diferentes recetas: llevar una dieta saludable no significa tener que comer siempre los mismos platos aburridos. Puedes experimentar con alimentos saludables y descubrir nuevas recetas.
  • Fíjate pequeñas metas: si el cambio de dieta es para reducir peso, debes fijarte algunos objetivos. No te propongas perder 20 kilos de golpe, sino 5 kilos en tres meses, por ejemplo. Es importante que los objetivos sean realistas y tan pronto como hayas alcanzado una meta, te sentirás más motivado y en forma.
  • Evita los platos preparados: las comidas procesadas congeladas tienen un aspecto sabroso y pueden prepararse rápidamente, pero la comida rápida contiene aditivos innecesarios y poco saludables. Si cocinas tus propias comidas, sabrás exactamente lo que contienen los platos y evitarás aditivos innecesarios. Por ejemplo, usa hierbas frescas en lugar de sabores artificiales. Si cocinas un poco más, puedes llevarte las sobras a la universidad o al trabajo y tener un almuerzo nutritivo listo para el día siguiente.
  • Resiste la tentación de comer dulces y grasas: esto no significa que tengas que renunciar por completo a ellos, lo que cuenta es la cantidad. Si comes demasiados dulces, aumentarás de peso. Es mejor reemplazar la barra de chocolate nocturna por palitos de verduras o una manzana - el dulce natural de las frutas es mucho más saludable que el azúcar refinado.
  • Modifica tus recetas favoritas: en la vida diaria, no solo debes tratar de dejar de lado los dulces, sino también sustituir los ingredientes ricos en calorías por alternativas más ligeras. Por ejemplo, para el desayuno, usa un queso crema o quark bajo en grasa en lugar de mantequilla y reemplaza la nata por opciones bajas en grasa para preparar las cenas.
  • Apoyar el cambio en la dieta – ¿pero cómo?

    Antes de modificar tu dieta, puedes someterte a un profundo chequeo médico. No solo las personas con diabetes mellitus o con la enfermedad de Crohn necesitan una dieta equilibrada y chequeos médicos regulares. En el caso de personas con ciertas intolerancias, síntomas de deficiencia o niveles excesivos de ácido úrico, también es importante elaborar un plan que incluya recomendaciones prácticas para una dieta adecuada y complementar, así, el cambio en la dieta.
    Si tienes problemas estomacales o intestinales sin un motivo aparente, llevar un diario de alimentación puede ser útil, ya que gracias a él puedes descubrir qué alimentos te causan molestias. Deberás tomar nota de lo siguiente:

  • ¿Qué tipo de alimentos has estado consumiendo?
  • ¿Cuándo los consumiste o bebiste?
  • ¿Cuándo y en qué medida te surgieron molestias?
  • ¿Tuviste una situación estresante en ese momento?

  • Así mismo, la prueba de heces INTEST.pro de BIOMES puede ayudarte a cambiar tu dieta. Gracias a los métodos biotecnológicos más modernos1, la detallada evaluación online de la prueba te proporciona información sobre las características más importantes de tu flora intestinal. De esta forma, puedes descubrir las causas de tus dolencias y optimizar tu propio plan nutricional para tu flora intestinal. Si es necesario, puedes apoyar tu cambio de dieta con la ingesta de un complemento dietético con probióticos determinado.
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    1. Cho I, Blaser M J. The human microbiome: at the interface of health and disease. Nature Reviews Genetics 2012:13, 260-270.