Grados de obesidad

La Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés) distingue tres grados de obesidad dependiendo de la severidad de la obesidad. Por lo tanto, persigue un objetivo importante: utilizar esta clasificación para evaluar el riesgo de posibles enfermedades secundarias.

Preadipositas, el precursor de la obesidad

Si el índice de masa corporal (IMC) está entre 25 y 29,9, ya se ha alcanzado la etapa preliminar de obesidad. Según la Sociedad Alemana de Obesidad (DAG por sus siglas en alemán), el riesgo de enfermedades secundarias en esta área es todavía limitado, pero vale la pena echar un vistazo más de cerca a la circunferencia de la cintura.
Si la circunferencia de la cintura es de más de 88 centímetros en las mujeres y de más de 102 centímetros en los hombres, existe un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. La circulación sanguínea y los vasos sanguíneos están en riesgo. Los médicos también expresan su preocupación por el aumento de la proporción de grasa abdominal, la llamada obesidad abdominal. Pues las enfermedades metabólicas y los trastornos cardiovasculares pueden presentarse con mayor probabilidad.

Obesidad grado 1

Los expertos hablan de obesidad de grado 1 (obesidad leve) cuando el IMC está entre 30 y 34. La Sociedad Alemana de Obesidad recomienda precaución: El riesgo de enfermedades secundarias ya ha aumentado ligeramente. Las más probables son:

Obesidad grado 2

Si los valores del IMC se sitúan entre 35 y 39,9, se habla de obesidad grado 2 (obesidad moderada). La obesidad ya está muy avanzada e incluso los movimientos simples son ahora difíciles. En consecuencia, el riesgo de enfermedades secundarias es alto. El riesgo de ataques al corazón y derrames cerebrales en particular está aumentando rápidamente.

Las dietas solas a menudo no conducen al éxito deseado con la obesidad de grado 2. Sobre todo, las dietas radicales como la dieta de jugos o de ensaladas rara vez pueden aliviar el sufrimiento de los afectados. Las dietas estrictas pueden desencadenar el temido efecto yo-yo. La resistencia disminuye, los antojos aumentan. Tan rápido como se pierden kilos, asi mismo regresan. Después de todo, las dietas radicales rara vez son permanentes. La gran pérdida de proteínas y agua a menudo se compensa por sí sola después de la fase de adelgazamiento intensivo.

Obesidad grado 3

Si el valor del IMC supera los 40, significa obesidad extrema, la forma más grave de obesidad. Los expertos también se refieren a la obesidad de grado 3 como obesidad permagna u obesidad mórbida. Las enfermedades consecuentes son muy probables en esta etapa.

En la mayoría de los casos, el sobrepeso se acompaña de otros síntomas desagradables como la dificultad para respirar, la sudoración incontrolada y el dolor articular intenso. Los problemas psicológicos como la inseguridad, la depresión y la ansiedad también provocan obesidad grave. Si el cuerpo está expuesto a un estrés extremo durante un período de tiempo más largo, la obesidad de grado 3 puede incluso llegar a ser crónica.

Con este grado severo de obesidad, un plan de alimentación profesional a menudo no es suficiente. Los afectados dependen de ayuda adicional, como la terapia conductual. A través de la autorreflexión deben repensar sus hábitos alimenticios, cuestionarlos y cambiarlos para mejor. Ocasionalmente los médicos también aconsejan medidas quirúrgicas para tratar la obesidad.

Éxito en la lucha contra la obesidad

Cuanto mayor sea el grado de obesidad, más persistente será el sobrepeso. Al mismo tiempo, los síntomas que lo acompañan, como la hipertensión arterial, el hígado graso y la arteriosclerosis, no se pueden revertir fácilmente. Esto hace que sea aún más importante declararle la guerra a los kilos extra a tiempo .

Comer conscientemente

Un estilo de vida saludable sigue siendo la mejor manera de controlar la obesidad. Las vitaminas, las fibras y los ácidos grasos insaturados permiten que tu cuerpo sienta alivio. Los alimentos que contienen azúcar industrial y ácidos grasos saturados deben consumirse sólo con moderación o eliminarse de la dieta.

No existe una receta universal para una dieta adecuada. Cada cuerpo es individual. La investigación de esta singularidad es el campo especial de BIOMES. INTEST.pro, una auto-prueba realizada en casa, te dice cómo es tu flora intestinal y qué es bueno para tu cuerpo. Todo lo que necesita es una pequeña muestra de heces que puedes tomar discretamente en casa usando el kit de análisis y luego enviársela a los expertos de BIOMES. Ellos analizan tus bacterias intestinales y comparten sus hallazgos contigo a través de un panel de control seguro en línea. Basándose en los resultados, también crean recomendaciones personalizadas que puede ser de gran ayuda.

Ejercicio, ejercicio, ejercicio

Sentarse es la nueva forma de fumar. Los alemanes pasan una media de 7,5 horas al día en la silla – no es de extrañar que el ejercicio no sea suficiente. Pero es indispensable en la lucha contra los kilos. Deberíamos movernos al menos una hora al día. Tu creatividad es fundamental: ya sea subiendo escaleras, dando un paseo o haciendo deporte frente al televisor, todo esto ayuda a integrar más ejercicio en la vida diaria.

La aclaración es la clave

Una dieta saludable no tiene por qué ser un misterio. Es puramente una cuestión de educación. Y cuanto antes empiece, mejor. Los niños en particular necesitan modelos a seguir que les enseñen a comer conscientemente, no sólo en casa, sino también en guarderías, escuelas, centros de ocio y clubes.
 


Alimentación consciente

 


Ejercicio con regularidad