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El balance de tu flora intestinal

El balance de la flora intestinal te indica el estado general de tu microbiota. Todos los resultados del análisis valorados están incluidos aqui y puedes alcanzar un máximo de 100 puntos.
Un valor inferior a 40 representa una flora intestinal desequilibrada con puntos débiles, un valor superior a 60 representa una flora intestinal intacta.

47 / 100 Puntos

Resumen

Detalles

Información

Aquí encontrará las interpretaciones de sus valores de acuerdo con los últimos descubrimientos científicos. Las bacterias se agrupan de acuerdo con sus funciones y efectos en el intestino. Las áreas a mejorar se marcan en amarillo.

Índice de diversidad - bueno


Cuanto más diferentes sean las especies de bacterias presentes en tu flora intestinal, es decir, cuanta más diversidad bacteriana haya, más variadas serán sus funciones. Así pues, un mayor número de tipos de bacterias en la flora intestinal implica un mejor funcionamiento del metabolismo.
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La diversidad de microbios en un hábitat específico puede definirse como el número y la frecuencia de distintas especies de microbios. Existe una relación entre la diversidad microbiana de una persona y su salud o enfermedades. La diversidad microbiana tiene dos componentes principales: biodiversidad y equilibrio. La biodiversidad es el número de microbios distintos, mientras que el equilibrio se refiere a la distribución de cada microbio, es decir, a la cantidad de microbios presentes en un determinado hábitat. Una mayor diversidad microbiana está relacionada con una buena salud, mientras que una biodiversidad intestinal escasa está asociada con la obesidad, la enfermedad intestinal inflamatoria, la resistencia a la insulina y la dislipidemia. No obstante, la diversidad puede ser muy diferente entre las personas sanas.

Fuentes

Índice proteo se encuentra - a mejorar


Las bacterias Proteobacteria son, junto con otros microbios, los habitantes más habituales de nuestro intestino. Pero deben mantenerse a niveles bajos, puesto que poseen una gran variedad de patógenos peligrosos para los seres humanos que pueden provocar diferentes enfermedades. Por ello, la cantidad de bacterias Proteobacteria presente en la flora intestinal de un adulto sano debe ser baja, entre un 2,5 y un 4,6 % de la microbiota intestinal total.
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Las bacterias Proteobacteria pueden presentarse en un gran número de estructuras y formas. Su nombre proviene de «Proteo», un dios griego del mar capaz de cambiar de forma, y no del género Proteus. Generalmente, la interacción entre la microbiota y el intestino de los seres humanos es esencial para dar forma y modular el sistema inmunitario, y en muchos estudios se observan cambios en la composición de la microbiota en varias afecciones inflamatorias y molestias intestinales como diarrea, distensión abdominal o flatulencias, tanto en los animales como en los seres humanos. De hecho, las bacterias Proteobacteria se encuentran entre los microbios intestinales más habituales de los occidentales. Sin embargo, la flora intestinal normal de los seres humanos debería contener únicamente una pequeña cantidad de este filo bacteriano, y este nivel debería mantenerse siempre al mínimo ya que existen muchas bacterias Proteobacteria patógenas para los seres humanos, como Shigella, Salmonella, Helicobacter, Pseudomonas, Vibrio, Bordetella, Neisseria o Yersinia, entre otros géneros bacterianos. En este contexto, la abundancia de bacterias del filo Proteobacteria suele ser mayor en presencia de enfermedades, por lo que los investigadores las han identificado como un posible marcador de inestabilidad de la microbiota, que nos vuelve más vulnerables ante ciertas enfermedades. Por ejemplo, las personas que padecen enfermedad intestinal inflamatoria y otras molestias intestinales presentan más bacterias Proteobacteria y una menor cantidad de otras bacterias. Asimismo, la mayoría de bacterias que participan en la descomposición de los alimentos y provocan enfermedades de origen alimentario también pertenecen al filo Proteobacteria. Por último, un aumento de las bacterias del filo Proteobacteria es un posible indicador de una comunidad microbiana inestable (disbacteriosis) y supone un riesgo de enfermedad.

Fuentes

Protección de la mucosa intestinal - a mejorar


Una capa protectora de mucosa intestinal que impide a los patógenos, toxinas y otras sustancias perjudiciales acceder al torrente sanguíneo y provocar enfermedades. Existen distintas bacterias responsables de la regeneración de la mucosa intestinal. Esto significa que poseer muchas bacterias de este género en el intestino (hasta un cierto punto) es beneficioso para tu salud intestinal.
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El intestino humano está cubierto con una capa protectora de mucosa que tiene un papel importante como sistema de protección y es determinante para que los patógenos, toxinas y otras sustancias nocivas presentes en el intestino no puedan introducirse en el organismo a través del torrente sanguíneo. Varios tipos de bacterias intestinales, como Akkermansia, Bifidobacterium, Bifidobacterium o Ruminococcus, funcionan como especialistas degradadores de la mucosa, y garantizan una regeneración sana de las membranas mucosas. Por un lado, estimulan a las células intestinales a segregar más mucosa, que ayuda a mantener intacta la barrera intestinal. Por el otro, durante la degradación de la mucosa se producen azúcares simples y otros subproductos que, a su vez, sirven como alimento para las bacterias beneficiosas y favorecen una flora intestinal sana. Los alimentos ricos en fibra pueden ayudar a proteger la mucosa intestinal, puesto que alimentan a las bacterias responsables del mantenimiento de la mucosa.

Vista general microbiana detallada

Akkermansia

a mejorar

0.03
0.1
5

a mejorar


Bacteroides

a mejorar

24.18
5
32

a mejorar


Bifidobacterium

a mejorar

0.84
0.2
7

a mejorar


Ruminococcus

a mejorar

0.6
1
9

a mejorar


Faecalibacterium

a mejorar

14.06
0.2
10

a mejorar


Fuentes

Indicadores de inflamación - bueno


Algunas bacterias pueden provocar inflamación intestinal o incluso desencadenar procesos inflamatorios crónicos fuera del intestino. Una cantidad excesiva de estas bacteriemia puede incluso llevar al conocido como síndrome de intestino permeable, que provoca la permeabilidad del intestino a patógenos y contaminantes que le impiden absorber bastantes nutrientes de los alimentos. Por tanto, lo ideal es que la presencia de estos géneros bacterianos sea limitada.
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Algunas bacterias, como las de los géneros Escherichia, Klebsiella, Pseudomonas, Enterobacter, Citrobacter, Sutterella o Providencia secretan toxinas (sustancias tóxicas) que estimulan la inflamación en el organismo. Cuando se introducen en el organismo a través de la mucosa intestinal, como sucede en el síndrome del intestino permeable, pueden incluso desencadenar procesos inflamatorios fuera del intestino, que pueden tener como resultado una inflamación crónica leve (inflamación asintomática). La inflamación crónica leve está relacionada con trastornos metabólicos como diabetes y obesidad. El síndrome del intestino permeable provoca la permeabilidad del intestino a patógenos y contaminantes que le impiden absorber bastantes nutrientes de los alimentos.

Vista general microbiana detallada

Escherichia

bueno

0
0
0.5

a mejorar


Klebsiella

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Pseudomonas

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Enterobacter

bueno

0
0
0.1

a mejorar


Citrobacter

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Sutterella

a mejorar

15.38
0.1
3

a mejorar


Providencia

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Fuentes

Indicadores de estreñimiento - bueno


El metano es un gas producido por varios microrganismos que puede provocar flatulencias y, por otro lado, inhibir los movimientos intestinales. El metano reduce los movimientos intestinales y, como consecuencia, provoca estreñimiento. Cuanto menos metano contenga tu intestino, mejor.
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El metano es un gas producido por microrganismos del dominio Archaea, como las bacterias del género Methanobrevibacter y algunas especies del género Methanobacterium. Se caracterizan por su capacidad para convertir los productos de fermentación bacteriana –como el hidrógeno o el dióxido de carbono– en metano, con lo que proporcionan más energía al organismo. Sin embargo, el metano tiene un efecto inhibidor sobre el movimiento intestinal y reduce el tiempo que pasan los alimentos en el tubo digestivo, lo cual provoca estreñimiento. Además, estas especies bacterianas pueden favorecer la formación de sustancias que provocan inflamación.

Vista general microbiana detallada

Methanobacterium

bueno

0
0
0.02

a mejorar


Methanobrevibacter

bueno

0
0
0.05

a mejorar


Fuentes

La mucosa interna e inmunidad - a mejorar


Estas bacterias ayudan a nuestro intestino a mantener la mucosa intestinal intacta, disminuyen la inflamación intestinal y pueden incluso inhibir la proliferación de células cancerígenas y bacterias dañinas de manera indirecta mediante la formación de butirato, un ácido graso de cadena corta derivado de la fermentación de la fibra alimentaria. Esta sustancia es realmente maravillosa: una cantidad insuficiente de butirato puede provocar no solo problemas inflamatorios, sino también varias enfermedades intestinales.
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El butirato es un ácido graso de cadena corta que se produce cuando unas bacterias determinadas digieren la fibra a partir de los alimentos. Entre las bacterias que producen butirato se encuentran los siguientes géneros: Ruminococcus, Eubacterium, Butyricicoccus, Butyrivibrio, Faecalibacterium y Roseburia. El butirato tiene un efecto muy beneficioso para nuestra salud puesto que mejora y mantiene la integridad de la barrera intestinal, reduce la inflamación intestinal e incluso inhibe la proliferación de células cancerosas y bacterias dañinas. Asimismo, el butirato es una de las principales fuentes de energía de nuestras células intestinales, que secretan el mucílago necesario para mantener una barrera mucosa intestinal sana. Si no disponemos de suficientes bacterias productoras de butirato en el intestino, esto no solo favorece el síndrome del intestino permeable, sino también otros trastornos inflamatorios como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o el síndrome del intestino irritable, así como intolerancias alimentarias y celiaquía.

Vista general microbiana detallada

Ruminococcus

a mejorar

0.6
1
9

a mejorar


Eubacterium

a mejorar

0
0.01
0.3

a mejorar


Butyricicoccus

a mejorar

0
0.001
0.3

a mejorar


Faecalibacterium

a mejorar

14.06
0.2
10

a mejorar


Roseburia

a mejorar

4.15
0.5
3

a mejorar


Anaerostipes

a mejorar

0.08
0.01
1

a mejorar


Butyrivibrio

a mejorar

0
0.01
0.3

a mejorar


Fuentes

Apetito y niveles de colesterol - bueno


Estas bacterias digieren las fibras alimentarias y producen acetato y propionato, dos ácidos grasos de cadena corta que ayudan al intestino a regular el apetito y pueden ayudar a disminuir los niveles de colesterol. Se puede decir que estas sustancias contribuyen positivamente a evitar la obesidad.
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Las bacterias capaces de producir acetato y propionato a partir de la fibra alimentaria son las pertenecientes a los siguientes grupos bacterianos: Bacteroides, Veillonella, Alistipes, Bifidobacterium, Dorea y Coprococcus. Nuestro organismo utiliza estos productos microbianos que llevan a cabo distintas funciones beneficiosas para nuestra salud, como regular el apetito, mantener el peso corporal, reducir la concentración de colesterol en sangre, reducir la cantidad de grasas y proteger a nuestro intestino de las bacterias dañinas.

Vista general microbiana detallada

Bacteroides

a mejorar

24.18
5
32

a mejorar


Veillonella

a mejorar

0.09
0.001
0.3

a mejorar


Bifidobacterium

a mejorar

0.84
0.2
7

a mejorar


Alistipes

a mejorar

0
0.01
5

a mejorar


Dorea

a mejorar

1.67
0.02
1

a mejorar


Megasphaera

a mejorar

0.02
0.01
1

a mejorar


Coprococcus

a mejorar

3.66
0.2
6

a mejorar


Fuentes

El metabolismo energético y la hiperacidez - bueno


Estas bacterias producen lactato, que tiene un efecto positivo en nuestra salud. Por ejemplo, el lactato ayuda a los músculos a convertir más energía, pero una cantidad excesiva puede provocar hiperacidez. Así pues, la cantidad de bacterias productoras de lactato no debe ser ni excesiva ni deficiente.
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El lactato es un ácido graso y un componente indispensable del ácido láctico. La fermentación del ácido láctico es un proceso metabólico en el que los hidratos de carbono se convierten en energía y lactato. El Lactobacillus es el principal género bacteriano capaz de fermentar el ácido láctico, aunque existen otras bacterias capaces de producirlo. El ácido láctico puede impedir el desarrollo de otros organismos indeseables, puesto que las bacterias patógenas no toleran los entornos ácidos. El lactato también se emplea para producir butirato, otro ácido graso con efectos muy beneficiosos para la salud. El lactato se utiliza como un sustrato energético y activa la energía producida por los músculos, especialmente durante el movimiento corporal. No obstante, una cantidad excesiva de lactato puede provocar acidosis, que conlleva distintos problemas intestinales y fisiológicos.

Vista general microbiana detallada

Lactobacillus

a mejorar

0.03
0.01
2

a mejorar


Bifidobacterium

a mejorar

0.84
0.2
7

a mejorar


Enterococcus

a mejorar

0
0.01
1.5

a mejorar


Streptococcus

a mejorar

0.04
0.01
2

a mejorar


Fuentes

Citotoxinas - bueno


En este grupo se recogen las bacterias que procesan los sulfatos, sustancias nocivas que consumimos con nuestra alimentación, por ejemplo, en forma de conservantes y que pueden tener un efecto nocivo sobre nuestras células. Esto se debe a que la degradación de los sulfatos produce citotoxinas. Los butiratos, por ejemplo, que tienen funciones muy beneficiosas para la salud (relacionadas con la barrera mucosa intestinal y la inmunidad) pueden verse inhibidos. Por ello, debemos reducir la ingesta de sulfatos tanto como sea posible y, de este modo, no será necesaria la presencia de las bacterias que los descomponen.
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Los sulfatos y los sulfitos son sustancias que absorbemos, entre otros, a partir de los conservantes de los alimentos (pan, carne envasada, fruta deshidratada o vino). Esta es la razón por la que alrededor de la mitad de la población humana alberga bacterias reductoras de sulfatos como las de los géneros Desulfovibrio, Desulfomonas y Desulfobacter en el tubo digestivo. Sin embargo, las bacterias reductoras de sulfato producen grandes cantidades de sulfuros durante la reducción del sulfato, en particular el sulfuro de hidrógeno, que es una citotoxina con un efecto negativo para nuestra salud. El sulfuro de hidrógeno, por ejemplo, puede inhibir el butirato, que es muy importante para mantener la salud intestinal. La proliferación de bacterias reductoras de sulfato puede conllevar problemas gastrointestinales como inflamación crónica intestinal. Es posible disminuir el número de este tipo bacterias consumiendo la menor cantidad de sulfato posible a través de los alimentos.

Vista general microbiana detallada

Desulfobacter

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Desulfovibrio

bueno

0.01
0
0.5

a mejorar


Desulfuromonas

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Desulfosarcina

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Bilophila

a mejorar

0.04
0.01
0.5

a mejorar


Fuentes

Influencia cardiovascular - bueno


Estas bacterias procesan determinados componentes alimenticios –sobre todo de la carne roja– en productos metabólicos que se transforman en el hígado (el órgano encargado de la destoxificación) en sustancias peligrosas (las conocidas TMAO). Las personas con unos niveles de TMAO elevados tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares (como arterioesclerosis). Así pues, deberíamos reducir nuestro consumo de carne roja para que solo sea necesaria una pequeña cantidad de bacterias para metabolizarla.
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Muchos tipos de carne, como la carne de res, de cerdo, de cordero u otros productos animales contienen componentes conocidos como colina o carnitina. Algunas bacterias intestinales transforman estos compuestos en sustancias químicas conocidas como trimetilamina (TMA). El hígado, el órgano del cuerpo humano encargado de la destoxificación convierte la TMA en N-óxido de trimetilamina (TMAO). Las personas con unos niveles de TMAO elevados tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como arterioesclerosis. Varios estudios han demostrado la existencia de una relación entre la dieta occidental, un metabolismo dependiente de la microbiota y la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Vista general microbiana detallada

Escherichia

bueno

0
0
0.5

a mejorar


Enterobacter

bueno

0
0
0.1

a mejorar


Providencia

bueno

0
0
0.01

a mejorar


Acinetobacter

bueno

0
0
1

a mejorar


Anaerococcus

bueno

0
0
0.2

a mejorar


Proteus

bueno

0
0
0.02

a mejorar


Emergencia

bueno

0
0
1

a mejorar


Fuentes

El sueño y el estado de ánimo - bueno


Un sueño reparador es importante para “recargar las pilas”. Estas bacterias generan sustancias que tienen una influencia positiva en los ciclos y la calidad del sueño y, gracias a su efecto relajante, pueden ser beneficiosas también para el estado de ánimo. Así pues, cuantas más bacterias “felices” tengamos, mejor (siempre hasta un cierto nivel, claro).
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Estas bacterias favorecen un sueño reparador, puesto que proporcionan al organismo neurotransmisores que favorecen el sueño. Se trata de moléculas liberadas por las células nerviosas que funcionan como mensajeros químicos. Dos de los neurotransmisores que proporcionan un ritmo natural del sueño son la serotonina y el ácido γ-aminobutírico (GABA). En primer lugar, la serotonina garantiza unos ciclo del sueño óptimos. También regula el estado de ánimo, puesto que modula los sentimientos de ansiedad y depresión, que pueden provocar que una persona no pueda dormir o permanecer dormida. Un elevado nivel de estrés puede reducir los niveles de serotonina y provocar alteraciones en el sueño.. Aunque las encargadas de producir la mayoría de serotonina son las células de tu propio organismo, algunas cepas de bacterias intestinales también pueden producir este mensajero químico. El ácido γ-aminobutírico (GABA) es un aminoácido con un efecto tranquilizante que reduce las ondas cerebrales β y aumenta las ondas cerebrales α, lo cual resulta esencial para tener un sueño profundo y reparador. Algunas bacterias intestinales ayudan al organismo a producir GABA. Los trastornos del sueño pueden provocar enfermedades cardíacas, obesidad, diabetes, confusión mental y un mayor riesgo de padecer accidentes. Los adultos necesitan dormir un mínimo de siete horas cada noche.

Vista general microbiana detallada

Lactobacillus

a mejorar

0.03
0.01
2

a mejorar


Bifidobacterium

a mejorar

0.84
0.2
7

a mejorar


Bacteroides

a mejorar

24.18
5
32

a mejorar


Streptococcus

a mejorar

0.04
0.01
2

a mejorar


Lactococcus

a mejorar

0
0.01
0.2

a mejorar


Fuentes

Su tipo de flora intestinal: 1


El enterotipo 1 está dominado por bacterias Bacteroides. El enterotipo Bacteroides está ampliamente relacionado con la proteína animal, varios aminoácidos y grasas saturadas, todos ellos consumidos habitualmente en la dieta occidental. Estos microbios se aseguran de que las proteínas y grasas animales sean digeridas y absorbidas correctamente por el intestino grueso y, a continuación, utilizadas por el anfitrión como fuente de energía, puesto que suponen la mayor parte de los requisitos energéticos diarios del anfitrión.
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De acuerdo con el estudio de metagenomas fecales, los metagenomas humanos pueden dividirse en tres tipos intestinales diferentes, conocidos como «enterotipos». Estos enterotipos se identifican por la abundancia relativa de cualquiera de los tres géneros dominantes: Bacteroides (enterotipo 1), Prevotella (enterotipo 2) y Ruminococcus (enterotipo 3). Resulta interesante observar que estos enterotipos son independientes del origen geográfico, el sexo, la edad o el índice de masa corporal (IMC). No obstante, los resultados obtenidos en un estudio reciente indican que los enterotipos pueden estar estrechamente relacionados con la genética y los hábitos alimentarios a largo plazo, por lo que pueden ser influenciados en cierto grado. El enterotipo 1, enriquecido en bacterias Bacteroides, se relaciona con frecuencia con el consumo de proteínas animales y grasas saturadas, mientras que el enterotipo 2, en el que predominan las bacterias Prevotella, se relaciona con una alimentación a base de hidratos de carbono, compuesta principalmente por azúcares y fibra. Los géneros bacterianos dominantes de intestinos de los tipos 2 y 3 metabolizan nuestra comida de modo especialmente eficaz, es decir, consumen una gran cantidad de calorías de la comida y la almacenan en su organismo.

Su ingesta de calorías es: normal


Firmicutes y Bacteroidetes son los filos predominantes de las bacterias del microbioma humano. En algunos estudios se ha demostrado que los microbiomas intestinales con más Firmicutes que Bacteroidetes están relacionados con la obesidad. La explicación planteada para este descubrimiento es que las bacterias Firmicutes producen un metabolismo más completo de una fuente de energía determinada que el de las bacterias Bacteroidetes, lo cual favorece una absorción de calorías más eficaz y el posterior aumento de peso. Asimismo, la proporción de Firmicutes con respecto a Bacteroidetes disminuye con la pérdida de peso cuando se sigue una alimentación hipocalórica. Los microbiomas intestinales en las culturas occidentales suelen presentar una mayor cantidad de Firmicutes frente a Bacteroidetes, y la proporción de Firmicutes puede aumentar con la ingesta de calorías.
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Una tarea importante de tus bacterias intestinales es la descomposición de los alimentos para su posterior utilización por parte de tu organismo. Las distintas cepas bacterianas utilizan los alimentos de diferente modo. Esto significa que dos personas con una proporción de cepas bacterianas distinta pueden comer lo mismo y obtendrán diferentes cantidades calóricas de los alimentos ingeridos. Los grupos bacterianos dominantes en el intestino humano son Bacteroidetes y Firmicutes. En muchos estudios ya se ha establecido una relación entre la proporción de estas bacterias y el peso corporal: un mayor número de Firmicutes o una menor cantidad de Bacteroidetes supone un mayor peso corporal. Esto se debe a que a las bacterias Firmicutes se les da especialmente bien descomponer los alimentos en azúcares e hidratos de carbono, que el intestino absorbe con facilidad. Pueden incluso convertir la fibra alimentaria (que el organismo es incapaz de digerir y excretar por sí mismo) en azúcar. De este modo, proporcionan energía adicional al organismo, que las personas con una gran cantidad de bacterias Bacteroidetes no pueden absorber. Los animales que cuentan con un nivel de bacterias Firmicutes más elevado obtienen entre un 8 y un 10 % más de energía de los alimentos que otros miembros de la misma especie que presentan un nivel de bacterias Bacteroidetes más elevado. Si transferimos estos datos a escala humana, esto implicaría una ingesta adicional de entre 200 y 250 calorías en cada comida. No obstante, esto no significa que quienes presenten unos niveles de bacterias Firmicutes más elevados tengan siempre un peso corporal más alto que quienes tienen más bacterias Bacteroidetes, puesto que esta diferencia en las cantidades calóricas puede compensarse más o menos mediante la realización de ejercicio.


Vista general microbiana detallada

Información: ¿Qué hacen sus bacterias?

Aquí las bacterias se agrupan de acuerdo con los últimos descubrimientos científicos en función de sus funciones y efectos en el intestino. Las áreas a mejorar se marcan en amarillo.



Explicación de las escalas de color

Los colores utilizados no representan un diagnóstico, sino que solo sirven para visualizar los resultados del análisis. De esta forma, verde y ✓ indican un valor de laboratorio dentro del rango de referencia; amarillo y a mejorar indican un valor de laboratorio por debajo o por encima del rango de referencia. Un valor de laboratorio por sí mismo no indica si una persona está enferma o sana. Por ello, las personas con valores de laboratorio fuera del rango de referencia pueden estar sanas y las personas con valores de laboratorio en el rango de referencia pueden estar enfermas.